Aun se
recuerda tu nombre en el mundo
y
destilas milagros en tus aguas/
únicas

Te
asesinaron intereses egoístas
de los
sin Patria
Pero tu
pueblo no se rinde
Da
testimonio
Echa tus
sales a la herida abierta
en la memoria
Y
espera…
No el
milagro de Dios
sino el
del amor a la tierra
que ponga
en marcha la obra/
necesaria
El
campanario
enmudecido
reza en
la iglesia prestada
Números
y verbos rondan por las aulas
Fotos y
recuerdos de una vida entera
aguardan el rescate
Mientras,
la sombra de una locomotora
se
desliza fantasmal sobre los rieles sumergidos
Negándose al olvido







